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Vaginismo. S.M.F.

En nuestro caso teníamos problemas para tener relaciones sexuales. Es algo que me cuesta muchísimo contar, y que me ha hecho pasarlo muy mal mucho tiempo y derramar muchas lágrimas. Siempre he pensado que yo era rara, que tenía algo físico ahí abajo diferente a las demás, lo que no me dejaba disfrutar de las relaciones. Tenía mucho miedo y en cuanto él se acercaba, me agobiaba muchísimo e intentaba evitarlo, y si alguna vez llegaba a penetrarme, era una experiencia muy dolorosa.

Pero yo también quería tener hijos, así que nos pusimos en manos de las técnicas de reproducción asistida. El ginecólogo me recomendó que hablara con la psicóloga para ayudarme primero con este asunto. Y ponerme en manos de un profesional me ayudó a conseguir superar mi vaginismo. Yo no sabía ni que tenía un nombre, ni una solución. Poco a poco vamos mejorando las relaciones y practicar la penetración es, poco a poco, todo un placer. Ha sido una liberación total!! Y por fin podremos cumplir ese gran sueño que es el de ser papis. Os animo a que busquéis ayuda profesional porque tiene solución y se consigue, ¡no estáis solas!


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