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para cuándo vosotros

INFERTILIDAD. Respuestas REALES a momentos incómodos

para cuándo vosotrosCon frecuencia ocurre que al acudir a una comida con la familia la suegra nos diga “¿cuándo me vais a hacer abuela?”. O entre cervezas los amigos le digan a él “¿no sabes hacer las cosas como un hombre?”, ya que es el último de los amigos en tener hijos. Preguntas comunes y tremendamente hirientes que te vamos a ayudar a responder.

Cuando estamos inmersos en el tsunami de la infertilidad, podemos sentir una montaña rusa emocional (puede aparecer frustración, sentimientos encontrados y tensiones) y además nuestros pensamientos se disparan (rumiar un sinfín de dudas y temores). Pero además de todo lo que ocurre dentro de nosotras (a veces también cambios físicos, como aumento de peso, debido a las hormonas), no debemos olvidarnos de que tenemos una familia, unos amigos, unos compañeros de trabajo… Y a veces la comunicación con ellos puede ser todo un desafío. Aunque tengamos la amiga-hermana más cuidadosa, puede ofrecernos una sugerencia “útil” que a ti te parecerá insensiblemente bestia.

Si comenzamos a evitar este tipo de situaciones para no pasar el mal trago, iremos entrando en el bucle del aislamiento social, y cuando menos salgas y compartas, menos te apetecerá. Lo que conlleva otra serie de sentimientos negativos: desamparo, soledad, incomprensión, inseguridad, desaliento, hostilidad, etc.

Nuestro consejo es: “prepárate y lánzate”.

El primer paso es tomaros un tiempo para hablar y decidir tú y tu pareja cuántos detalles queréis compartir, qué y qué no vais a contar. Podéis decidir palabras o frases específicas para usar, como “infertilidad” o “estamos intentando quedarnos embarazados y parece que estamos teniendo algún problema”.

Explicar que la infertilidad puede ser una crisis vital, que le ocurre a 1 de cada 6 parejas en nuestro país, o que más de 7 millones de personas lo vive también, ayudará a que entiendan mejor la experiencia. También les podéis hacer saber cómo pueden ayudar, si vosotros no queréis llamadas o preguntas, si necesitáis un tiempo para coger fuerzas, que no significa que sea por ellos, o si simplemente necesitáis que escuchen sin pretender dar consejos porque sólo necesitáis desahogaros.

También puede ocurrir que te encuentres con “frases hacha” que te dejan sin respuesta en un momento dado. Te damos algunas respuestas aunque te sugerimos que escribas y prepares las tuyas propias para estar preparada:

  • “¿Cuándo vas a dejar de concentrarte en tu trabajo y formar una familia?” / “Tú sueles hablar de conciliar la vida laboral y familiar, pero ¿cuándo van a llegar esos planes?”

Respuesta: “No creo que mi trabajo y mi familia sean excluyentes. Estoy muy contenta con mi trabajo. Y cuando nosotros sintamos que es el momento, consideraremos formar una familia”.

Respuesta: “Ahora tengo dos trabajos: uno es el trabajo que conoces y el otro es intentar un embarazo. Posiblemente no puedas imaginarte cómo de agotador puede ser un tratamiento de fertilidad, es un trabajo muy duro”.

 

  • “¿Cuándo seremos abuelos?”

Respuesta: “Espero realmente que un día tengáis nietos. Tanto si tengo un niño biológico o adopte, espero compartir mi felicidad con vosotros”.

 

  • “Podéis quedaros con uno de mis niños, ¡a mí me vuelven loca!”

Respuesta: “¿Para qué me vuelvan a mi loca? No, gracias”.

Respuesta: “Imagino que ser padre es un trabajo muy difícil, espero que un día tenga esa experiencia, ese reto”.

 

  • “Siempre puedes recurrir a la adopción”

Respuesta: “La adopción es una opción que puede que considere. Pero primero tengo que aceptar la pérdida de la posibilidad de tener hijos biológicos, antes de considerar otra cosa”.

Respuesta: “He pensado mucho sobre la adopción y he decidido que eso no es para mí, y estoy planteándome una vida sin hijos, si no puedo finalmente concebir un niño”.

 

  • “¿Sabes qué? ¡Estoy embarazada!”

Posiblemente sean las palabras más difíciles de escuchar de un amigo o un familiar. Puedes explicarle con sinceridad por qué no puedes celebrarlo de todo corazón, como te gustaría.

Quizá una respuesta corta: “Felicidades”.

O algo como: “Estoy contenta por ti, pero es difícil escuchar algo así cuando yo no puedo quedarme embarazada. Perdona, pero espero que entiendas que me cuesta escucharte hablar sobre tu felicidad en este momento. Estoy trabajando con mi infertilidad y el dolor es todavía grande”.

 

Eva Labarta

 


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