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Cuando todas son madre, menos yo. El efecto túnel

Cuando estamos inmersos en la carrera de fondo de la infertilidad, y deseamos por encima de todo ser madres pero no logramos quedarnos embarazadas, nos solemos sentir más celosas, enfadadas, resentidas y hostiles de lo quehabremos estado nunca. En especial son muchas las emociones perturbadoras que nos invaden en relación con personas que queremos – nuestras fértiles hermana, vecina, amiga y compañera de trabajo –  y esto es difícil de encajar.

mujer celosa, no puedo tener hijos

Llega un momento en el que encontramos que nuestro entorno comienza a tener hijos, y nosotros comenzamos a cambiar nuestras rutinas y actividades. Parece que cuanto más lo intentamos, sin éxito (todavía), la gente a nuestro alrededor se queda embarazada sin esfuerzo aparentemente, a veces incluso accidentalmente.  Sentirse enfadado o celoso es normal, tenemos que darnos permiso para sentirnos tristes también. Pero si encuentras que tus sentimientos negativos van demasiado lejos, persisten, o incluso interfieren en tu vida diaria, considera tomar otras medidas, puedes consultar a un psicólogo para recibir ayuda específica.

Debes saber que encontrarnos en este punto en el que parece que todo el mundo a tu alrededor puede tener un niño menos tu, puede estar condicionado por ciertas distorsiones cognitivas. Tras los sentimientos negativos pueden existir unos pensamientos irracionales que los provocan, unos pensamientos que ocultan, ignoran o disfrazan la realidad, como por ejemplo la abstracción selectiva, comúnmente llamado ‘efecto túnel’, que consiste en seleccionar en forma de visión de túnel un solo aspecto de una situación, aspecto que tiñe toda la interpretación de la situación.

A todas os sonará la siguiente situación: ‘Vas paseando un día cualquiera por la calle, echando un ojo a los escaparates, y de alguna manera lo único que entra por tus ojos es ropa de bebe, juguetes, pañales, etc. Automáticamente un sentimiento de tristeza nos aborda. Sin embargo, lo más seguro es que el número de tiendas generales y las especializadas en bebés sea el mismo que siempre, pero en esta ocasión parece que lo único que hay son cosas que nos recuerdan que nosotras no tenemos un bebé, todavía’.embarazadas por todos lados

Lo mismo pasa con las personas de nuestro alrededor, en este momento prestamos especial atención a todo lo que tiene que ver con el embarazo. «Parece que veo embarazadas por todos lados». Hay un gran momento temido que es cuando una amiga nos dice ‘Sabes qué? Estoy embarazada!’. Parece que todas mis amigas pueden ser madre menos yo, y podemos incluso pensar que nos lo cuentan con detalle para fastidiarnos, pero lo cierto es que no estamos siendo capaces de banalizar la realidad.

Cuando te sientas identificado con esta situación, plantéate algunas preguntas:

  • En primer lugar, describe la situación que te haya generado esos sentimientos, las ideas negativas que has tenido y los sentimientos resultantes de estas ideas.
  • ¿Qué pasó por mi mente justo antes de sentirme celosa o enfadada?
  • ¿Lo que pienso corresponde con la realidad, tiene lógica? Es normal sentirse triste cuando otras personas te dan la noticia de que están esperando un bebé y tú no (todavía), pero estás haciendo todo lo que está en tu mano para ser madre, y con el tiempo tendrás éxito y conseguirás tu objetivo.

Imagina que estás en la cola de una tienda y una pareja embarazada se pone detrás de ti. Tu primera reacción puede ser ‘Ojala fuera yo’. En ese momento intenta inmediatamente identificar esos pensamientos y someterlos al TEST DE LA LÓGICA:

  • ¿Estos pensamientos contribuyen con mi estrés? Esos pensamientos pueden robarnos nuestra esperanza y dejarnos sensación de que no podemos lograr nuestra meta, lo que no son nada beneficiosos para nuestro estrés.
  • ¿Dónde he aprendido estos pensamientos negativos? ¿Alguien nos ha dicho tal cosa? ¿simplemente los he creado yo? ¿Es que hemos perdido la confianza en nuestro doctor y sentimos inconscientemente que no están haciendo lo suficiente? Busca profundamente la fuente de estos pensamientos para que puedas enfrentarlos y calmar su fuerza.

Además puedes elaborar una lista de actividades de afrontamiento. Realiza una lista de estrategias que te puedan ayudar a sentirte mejor en momentos difíciles y pon una copia en la nevera o en el teléfono, donde puedas verla rápidamente cuando la necesites. Aquí van algunos ejemplos:

  • Salir a dar un paseo relajante. Prestar atención en lo que ves, oyes, hueles y tocas puede despejar tu mente de los embarazos de tus amigas.
  • Llamar a una amiga que esté al corriente de la situación, que pueda entender cómo te sientes.
  • Hablar con tu pareja. Compartir en pareja las emociones y pensamientos puede ser de gran ayuda. Podrá serte más efectivo si le ayudas a entender cómo te sientes y si le dices de antemano qué puede hacer para ayudarte.
  • Elaborar un Plan mental de escape, realizar un mini ejercicio de relajación mental, como la visualización positiva, o ejercicios de relajación más largos, como la relajación muscular progresiva, o el yoga, pueden desacelerar tu mente y dar a tu cuerpo un descanso de las respuestas fisiológicas del estrés (como el incremento del ritmo cardíaco, la presión sanguínea, tensión muscular, y altos niveles de las hormonas del estrés)sal a correr para desconectar
  • Ir al cine, leer un libro o una revista, escuchar música. Pequeñas cosas que puedan distraernos.
  • Escribir una carta, un diario. Escribir puede reduce el estrés y la ansiedad, y puede ayudarnos a sacar nuestros sentimientos sin herir a los demás. Puedes escribir una carta a esa amiga/hermana/.. que cuando anunció su embarazo tú te sentiste enfadada, puedes explicarle por qué estás herida y cómo deseas decírselo; no es necesario que mandes la carta, puedes releerla en unos días y comprobar los cambios en ti. Recuerda que las emociones son transitorias.
  • Descargar sobre la almohada. Si necesitas liberar tu enfado de una manera física, cerrar las ventanas y gritar o golpear la almohada, deja salir un montón de ‘energía negativa’ y nadie más lo sabrá 😉
  • Crear algo bonito. Pintar un dibujo, coser, escribir un poema o una canción, pueden ayudar a aliviar tu dolor.

 

Eva Labarta


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