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Embarazada Asun historias de vida Avantia Alumbra

Asun, duelo por abortos anteriores

“Historias de vida Avantia” Asun, madre soltera. 37 años.

Como parte de las entregas de historias reales de pacientes en la Clínica de Fertilidad Avantia (Granada), te hablamos en esta ocasión de Asun. Una experiencia de pérdidas, duelo y nuevas ilusiones.

 

Asun historias de vida Avantia AlumbraAsun es una mujer muy independiente; por supuesto que le habría encantado encontrar un buen hombre y formar una familia como sus hermanas han hecho, por ejemplo. Le gusta trabajar su huerto, donde se relaja y cría sus propios tomates. Es una mujer de 37 años sensible y tímida. De cuerpo delgado y esbelto, gesto amable y sonrisa perenne. Cuando nos conocimos tenía el rímel corrido y sollozaba sin poder pronunciar palabra. Era su primera cita en AVANTIA. Quería intentarlo de nuevo, esta vez con nosotros porque había tenido una mala experiencia en otra clínica: en dos fecundaciones con donante de esperma, había sufrido dos abortos.

Asun traía todas las alarmas de estrés disparadas: insomnio, taquicardias, dolor de estómago, ansiedad, tristeza y una enorme presión por su edad. En este estado es difícil que la biología haga su trabajo, la naturaleza tiene sus reglas y si estos síntomas perduran, ella entiende que Asun no tiene tiempo para maternar.

Antes de comenzar con el nuevo tratamiento, Asun estuvo en terapia. Trabajamos con ella el duelo por la pérdida de sus dos hijos. Pudo mostrar su dolor por ellos y darles el lugar que les corresponde en su sistema familiar. Había hecho un pacto de silencio con ella misma “no quiero preocupar a nadie”, “no sé si mi madre va a entender mi decisión”, “mejor espero a que haya pasado el primer trimestre”… Vivió en soledad las dos pérdidas actuando como si nada hubiese pasado. Es por eso que hicimos el duelo: un ritual de afrontamiento del dolor emocional por la pérdida. Podemos posponerlo pero nunca evitarlo, acaba emergiendo y con el tiempo crece. Asun había aprendido a identificar sus emociones, a relajarse, a normalizar su infertilidad, a aceptar lo que no podía cambiar y a cambiar lo que estaba en su mano.

Además, ella sufría acoso laboral por parte de su jefe pero no era el mejor momento para enfrentarlo. O trabajo o embarazo. Así pues, se cambió a otra sede de la empresa. ¿Es injusto? Sí, pero la vida es injusta. Respiró aliviada por su decisión: “una preocupación menos”. Fue fantástico verla decidir con desapego de algo que le hacía daño. Después del nuevo tratamiento médico, Asun ha decidido cambiar su actitud. El embarazo lo ha compartido desde el principio con toda su familia, con sus compañeras, con sus vecinos… y ahí estamos con 35 semanas de gestación maravillosas y esperando.

Embarazada Asun historias de vida Avantia Alumbra

Descárgate la Guía de Historias completa: Guía Avantia 2015

Elena S. Alguacil

 

 


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